Enfermedad de Alzheimer

 

La Enfermedad del Alzheimer:

 

alzheimer

El Alzheimer es un tipo de demencia que origina problemas principalmente sobre la memoria, los procesos coginitivos (aprendizaje)  y el comportamiento del enfermo.

Los síntomas del Alzheimer generalmente se desarrollan lentos y paulatinos acompañados de  un empeoramiento tras el paso del tiempo de la enfermedad.

El Alzheimer es responsable de  hasta el 80 % de los casos asociados a la demencia. El Alzheimer no es un proceso normalizado del propio envejecimiento. El factor de riesgo conocido más importante es el aumento de la edad, y la mayoría de las personas con Alzheimer son mayores de 65-70 años.

 

⊗ Descargar – Guía de Cuidados para enfermos de Alzheimer.

 

La enfermedad de Alzheimer tiene un pico de incidencia ascendente a partir de los 65 años de edad. Es relativamente anormal por debajo de los 60 años, no obstante existen casos descritos con inicio, excepcionalmente atípico, en la adolescencia.

El motivo de que afecte más a personas de avanzada edad ha igualado erróneamente envejecimiento a enfermedad de Alzheimer.

Es importante señalar que no todos los ancianos sufren Alzheimer, ni la enfermedad de Alzheimer ocurre solamente en ancianos.

¿Es hereditario el Alzheimer?

 

Es conocido que en ciertos casos de la  enfermedad, que tienden a darse en personas más jóvenes de lo habitual, se transmiten genéticamente de una generación a la siguiente.

Es en estos casos , donde probabilidad de que miembros cercanos de la familia –hermanos, hijos- desarrollen la enfermedad en un riesgo alto estimado al 50%.

No obstante, hay que señalar que la mayoría de los casos de Alzheimer no son de transmisión genética propiamente dicha.

Es decir, si un miembro de la familia padece la enfermedad de tipo no genético, el riesgo entre sus familiares es aproximadamente tres veces más alto que el riesgo para una persona de edad similar que no tiene antecedente familiar de Alzheimer. Se cree que en estos casos los genes pueden contribuir al desarrollo de la enfermedad, pero que no la causan directamente.

 

 


El proceso del Alzheimer:

Los cambios en el cerebro del paciente se inician antes de que aparezcan los primeros signos de pérdida de memoria y este cambio reside en las neuronas.

El cerebro tiene mas de 100 mil millones de células nerviosas también definidas como neuronas, cada neurosa  se encuentra interconectada con muchas otras para formar redes de comunicación.

 

Los grupos de células nerviosas tienen tareas especiales. Algunos ayudan a pensar, aprender y recordar. Otros ayudan a ver, escuchar y oler etc.

Para desempeñar su labor, las células del cerebro funcionan como pequeñas fábricas de desarrollo laboral. Reciben suministros, generan energía, construyen equipos y se deshacen de los desperdicios.

Las neuronas procesan y almacenan información y se comunican con otras células. Mantener todo el sistema en funcionamiento requiere coordinación y grandes cantidades de combustible y oxígeno.

Los científicos estiman que la enfermedad de Alzheimer impide que partes de las fábricas de las células funcionen de forma correcta.

A día de hoy no hay una certeza absoluta de  dónde se origina esta disfuncionalidad.

Pero al igual que sucede en una fábrica que se precie, los procesos erráticos y los atascos en un sistema causan problemas en otras áreas del sistema. A medida que el daño se extiende, las células pierden su capacidad de trabajar y, finalmente, mueren. Esto causa cambios irreversibles en el cerebro del enfermo.

El síntoma inicial es la inhabilidad de adquirir nuevos recuerdos, pero suele confundirse con actitudes relacionadas con la vejez o el estrés.

 


 

Comportamiento de la Enfermedad de Alzheimer:

 

A medida que progresa la enfermedad, aparecen confusión mental, irritabilidad y agresión, cambios del humor, trastornos del lenguaje, pérdida de la memoria de corto plazo y una predisposición a aislarse

 

 

 

 

 

 

 

El Alzheimer es una enfermedad progresiva, en la que los síntomas de demencia empeoran gradualmente con el paso de los años. En sus primeras etapas, la pérdida de memoria es leve, pero en la etapa final del Alzheimer, las personas pierden la capacidad de mantener una conversación y responder al entorno.

 

Los pacientes con Alzheimer viven un promedio de ocho años después de que los síntomas se vuelven notables, no obstante, la supervivencia puede oscilar entre 4 y 20 años, dependiendo de la edad y otros factores en la salud.

Para la prevención del alzheimer, se han sugerido varios hábitos conductuales, pero no hay evidencias publicadas que destaquen los beneficios de esas recomendaciones, incluyendo la estimulación mental y la dieta equilibrada.

El Día Internacional del Alzheimer se conmemora el 21 de Septiembre,fecha elegida por la OMS y la Federación Internacional de Alzheimer, en la cual se llevan a cabo actividades en diversos países para concienciar y ayudar a prevenir.

 

Fases del Alzheimer:

 

Etapa inicial (3 a 4 años de duración), aparecen primeros los fallos de memoria, dificultad para encontrar las palabras de nombres u objetos, problemas de concentración.

El paciente parece confuso y olvidadizo; puede tener que buscar las palabras o deja los pensamientos sin terminar. A menudo se olvida de los acontecimientos y las conversaciones recientes, pero recuerda claramente el pasado lejano.

Como consecuencia de todo lo anterior, al comienzo de la enfermedad pueden aparecer episodios depresivos o cambios de personalidad. En general, los afectados todavía pueden vivir de forma independiente y mantener su higiene personal.

 


 

Etapa intermedia (3 a 5 años de duración), son llamativas las limitaciones de las actividades de la vida diaria. De forma paulatina y lenta van perdiendo la autonomía, y necesitan ayuda en actividades básicas como el aseo personal, el vestirse e incluso la alimentación.

La memoria se afecta de forma grave, y, a veces, el paciente puede no reconocer a los miembros de la familia, perderse en lugares conocidos y olvidarse de cómo hacer cosas sencillas, como vestirse y bañarse.

A su vez, pueden aparecer trastornos de conducta: intranquilidad y personalidad inestable.

 


 

Etapa  final (3 a 5 años de duración), puede perder de forma totalitaria la memoria y las capacidades intelectuales así como las funcionales.

Se demanda un cuidado intensivo por la gran limitación de las actividades en el día a día.

Se produce una pérdida progresiva del lenguaje de forma que el paciente deja de hablar, lo cual no significa que no pueda percibir señales emocionales como voces cariñosas, sonrisas o caricias.

En la fase grave aparecen con frecuencia también pérdida completa del control de esfínteres de la orina y heces. La inmovilidad del paciente llega a ser casi completa.

Se produce pérdida de peso, disminución de sus defensas inmunológicas, e infecciones graves que pueden llevar al paciente a la muerte.

 

♣ Ver síntomas del Alzheimer . . .